Qué hay de nuevo viejos.
Llevaba mucho tiempo sin actualizar el blog. Voy a intentar cumplir lo que me prometo siempre… ser constante. Pero como es uno de mis peores defectos no estoy muy convencido de lograr suministrar contenido regularmente. Ya veremos.
Básicamente el gran cambio desde 2008 ha sido que me he mudado. Como sabe todo el que me conoce me encanta el cine. Uno de mis sueños siempre ha sido tener una sala de cine para mi. Por fin lo he cumplido, bueno, siempre en la medida de mis posibilidades porque yo siempre he soñado a lo grande. Quizá algún día pueda dedicar un “Txoko” a este menester, quién sabe.
En cualquier caso, he estado planificando durante casi un año la compra de los equipos adecuados. Salirse de presupuesto es muy fácil y acertar es todavía más difícil. Tenía claro que queria una tv suficientemente grande, un htpc (un ordenador como sistema de gestión de medios) y, por fín, porque nunca tuve, un sistema hifi de calidad.
La elección de TV fue un calvario, más que nada porque tuve que cambiar mis ideas preconcebidas varias veces. La razón, la calidad. No tenía ni idea de TV pero, aunque no soy bebedor de vino, se distinguir un vino peleón brick de un rioja. No voy a extenderme porqué ya he dado muchas veces la paliza con este tema. Cómo provengo del mundo de la publicidad, del diseño, de la preimpresión, he castigado hasta la saciedad con colorimetrías, nitideces, escalados, niveles de grises, definición etc a mucha gente. Como ya descubrí que la mayoría de los que venden Tvs tienen menos idea que yo, tuvieron que pagar justos por pecadores. Pido perdón por ello, siempre fue con buena intención.
Quiero dar las gracias a NUMAN por sus inestimables y contundentes consejos porque fueron éstos los que me hicieron nadar contracorriente para que la elección final fuera un PLASMA. Lo siento Ayrton, NO hay COLOR con un LCD/LED. Pero ni por asomo. Recordaré siempre alguna de esas tardes de sabado babeando en Almacenes Estafeta junto con mi buen amigo Jose, delante de unos magníficos Pioneer, un babeo de 1.000.000 de pesetas por cierto. Cómo pasa el tiempo…
Sabía que “Caballo grande, ande o no ande” así que como los 50 pulgadas descendieron del olimpo de los ricos mi elección recayó en un Plasma Panasonic V10 del que sólo puedo hablar excelencias. No es una Kuro pero está muy cerquita, salvo en el precio por fortuna.
El gestor de medios fue la decisión más sencilla. Como buen maquero que soy quería un Mac Mini. Delicia de aparato. Es como un micuit de setas y jabugo en una degustación de embutidos baratos. En España están algo carillos así que en cuanto me enteré que unos amigos se marchaban para Nueva York les hice el encargo. Tengo que decir que mi Mini se concebió en algún lugar de cupertino, se parió allende los mares y se crió en el Applestore de la 5 Avenida, ese con el cubo de cristal que tanto me gusta. Para mí tiene pedigrí. Pasó los más exigentes controles de aduanas. Está limpio.
Durante un tiempo me apañé con un par de altavoces estéreo pensados para ordenador. Ninguna queja, porque duraron y cumplieron durante más tiempo del esperado. La razón, las dudas y la inversión de mi siguiente paso. El más difícil: la caja de música.
Volví a replantearme mis objetivos. He de decir que, después de esta aventura consumista, aquellos que se mueven en este mundillo, por ricachones, por sibaritas, o porque sencillamente pueden, son unos privilegiados. Sólo lamento no haber disfrutado antes de algo asi. Gracias a Ricardo de Siena por la atención prestada. Aquí el dinero importa, no tuve otro remedio que rascarme algo el bolsillo. Aunque te rebajé las pretensiones una barbaridad Ricardo, me atendiste como si fuera el Sultán de Brunei.Se agradece.
Estaba obsesionado por unas cajas de suelo así que tras comprobar que el altavoz central del pack Primus de Infinity cumplía me quedé el lote. El AV un Harman Kardon 355. Tiene un diseño precioso y además de buen sonido, provoca que encienda la calafacción mucho menos de lo necesario. Los buenos amplificadores son excelentes estufitas. El pack Infinity es en madera color haya. No era el color que tenía en mente pero si en otro momento la situación lo requiere creo que con un baño del adecuado barniz…

Suenan fenomenal, sobre todo en agudos. Es precisamente con los pequeños ruidos, las melodías suaves, donde se nota su presencia y donde quienes esperan con cierto miedo que se caigan las paredes se sorprenden de la calidez que desprenden y se tranquilizan. O eso me parece a mi, porque según llegan creo que me consideran un pequeño loco. Disfruto muchisimo más de Memorias de una Geisha quede una sesión extensa de tiros y explosiones. Si hubiera querido lo segundo me habria ahorrado unos buenos euros.
Con música los frontales de suelo se portan francamente bien. Una de mis ideas preconcebidas es que cualquier sistema 5.1 decente puede dar el do de pecho como sistema estéreo. Pero la verdad es que no todos pueden. Esas sesiones de Mozart con el Marantz de Miguel tuvieron mucha culpa.
Resumen de la inversión por si pudiera ayudar alguien.
Cine en Casa
- Plasma 50 pulgadas 1800 € (3 meses mas tarde 200 euros menos, en cualquier caso menos que un led de su categoría).
- HTPC Mac Mini 400 € (Aunque un Western HDTV2 de 100 euros tb vale, ha pasado con creces mi iso 9001)
- Pack AV / Altavoces 5.1 (frontales suelo, central, sub y traseros) 1200€
Por poco más de 3000 euros, y por menos, se puede montar perfectamente un sistema decente en casa. Las palomitas salen, eso si, mucho más baratas.
En esta magnífica página francesa hay configuraciones de sistemas desde menos de 1000€ hasta el infinito. Los usuarios además publican fotos e información de sus instalaciones… vamos que están igual de orgullosos los de la instalación más cutre hasta el más potentado con sala dedicada. Entre nosotros, hay salitas dedicadas por 2000€ pero por 25.000 € hay algunas que quitan el hipo.
En otro post me centraré en el software mediacenter del mini con detenimiento. Tiene su enjundia y seguro que mi experiencia con el le sirve a alguien.
¡Estáis invitados!
Saludos.